Por. Raúl Cruz Sebastián
Lorena Ramirez, es una gran mujer indígena Raramuri (México), que ha surgido desde el anonimato. Comenzó a escucharse su nombre en la televisión y en las redes sociales, que estaba conquistando grandes triunfos en el atletismo. Después de que se había ganado su propio nombre y prestigio, comenzaron a lloverle ofertar de compañías y empresas, marcas de tennis, le ofrecieron patrocinio, y que usará sus tenis, pero Lorena los rechazó, y les respondió ( que me ganó, sí las otras atletas llegan después de mí).
Recordándoles que en la filosofía indígena, no debe uno convertirse en una marca, o terminar convertido en una mercancía.
Lorena siempre corre con su vestido tradicional, con sus huaraches y así compite, ella habla que antes de correr es un ritual, hay un sentido cultural y simbólico.
El sábado pasado viajo a Hong Kong, para participar en el Ultra Maratón en una prueba de 100 Kilómetros.
Está teniendo una gran participación, junto con otros atletas de todos los países del mundo, a su equipo les ha pedido que no se metan en su privacidad, su formas de alimentarse, y de hidratarse.
Cerro muy bien su carrera atlántica en China, Lorena está haciendo historia y es la inspiración de jovencitas mexicanas, y así de los Pueblos y Comunidades Indígenas. Estamos muy orgullosos de Lorena, y que le hace honor a su nombre de su pueblo, Raramuri, las de “los pies veloces”. Tal cómo lo escribió el maestro Carlos Montemayor, en su libro ” Los Pueblos Indios hoy”.


