Por: Roberto Pérez
Aunque a algunos no nos guste la política, cómo ciudadanos estamos obligados a estar vigilantes ante la correlación de fuerzas y la composición de los grupos de poder y en el poder.
Vivir en sociedad, esto implica estar vigilantes ante la toma de decisiones que no solo afecta a una minoría, sino a las inmensas mayorías.
Esto es lo que nos ha enseñado el cambio de gobierno en los Estados Unidos, a muchos nos tomó de sorpresa el regreso de Donald Trump y firmó varias iniciativas de ley que en su mayoría afecta directamente a los migrantes de centro América y en el caso concreto de los mexicanos.
Tal deportación pone a México por todo lo que esto representa, desde la Presidencia y los Gobernadores, presidentes municipales y principalmente a las autoridades Comunales en las comunidades indígenas, y así en las rancherías.
Los migrantes han venido apoyando con remesas a sus paisanos durante años, y esto representa un fuerte golpe a las comunidades, ahora bien, nos preocupa que a nivel de autoridades Comunales en estos momentos no se están definiendo estrategias de cómo hacerle frente al regreso de nuestros paisanos, que les van a ofrecer en aspectos de oferta de empleos.
Esto agregando que los recursos naturales ya se están terminando, y la falta de empleos y oportunidades a nuestras comunidades.


