Por. Raúl Cruz Sebastián
En las pasadas elecciones federales, el Partido de la Revolución Democrática, no pudo librar para conservar su registro, por eso hoy anuncian su desaparición.
Nos duele esto, más al saber que fue fundado en el año de 1988 por un grupo de luchadores sociales e intelectuales de izquierda, que se organizaron para hacer frente al partido oficial al PRI.
En el transcurso de su fundación causó, muchas movilizaciones, persecuciones y cientos de presos políticos y de muertos y desaparecidos.
Dicho instituto político logro la Democratización del país, con el Ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano a la cabeza, así como otros logros progresistas.
Pero como toda organización social y política, si no se cuida esto se tiende a viciar y llegar a un desgaste de credibilidad y por consecuencia su desaparición.
Al Partido de la Revolución Democrática, no se acabó, lo acabaron un grupo de personas, dónde la formación política y Intelectual ya no era fundamental, sino lo que se ocupaba eran hacer alianzas con fuerzas y partidos de intereses obscuros para destruir el país
Acciones que provocaron la renuncia de varias personas importantes y bien formados entre ellos su Fundador el Ingeniero Cardenas, el partido ya estaba infestado de chambistas y entreguistas es el caso de los Chuchos a nivel nacional, que sin vergüenza negociaron el pacto por México, que fue su tiro de gracias, y en Michoacán por los Aureoles Conejo.
El recién fallecido el maestro Adolfo Gilly, escribió un libro que se llama la revolución Interrumpida, donde sostiene, que unas de los elementos que provocan la desaparición de un partido político, primero que llegan a aburguesarse, es decir, que buscan enriquecerse a toda costa, y el otro, que buscan practicar la corrupción, y el otro que no dejan la incursión de jóvenes políticos, con nuevas formaciones, sino que siempre buscan ser los mismos.
Lamentablemente este análisis es tarde, lo lamentable que hubo caídos que no se les hizo justicia, y bueno a los experredistas, cómo dijo un político de este partido extinto, ” No les queda de otra más que llorarle al muerto”.


