Por. Raúl Cruz Sebastián
Sostienen algunos conocedores, qué la economía de las comunidades indígenas son de autoconsumo, es decir, de sobrevivencia, qué para garantizar el diario.
El otro es la economía alternativa, es decir, qué bien de lo se produce en los campos, estos por consiguiente no resentían mucho las crisis.
La otra economía es la de la ciudad, es decir la mercantilista, dónde el dinero se necesita y éste no es malo.
Estamos viviendo en el mundo capitalista, en dónde no se puede mover sin dinero, sin gastar.
En estas tres formas de economía, en la primera es donde se aplica en las comunidades, dónde es una economía frágil, son quienes están resintiendo más la crisis.
Sin embargo, son lo que menos tiene, lo que dicen los empresarios la educación financiera, por ello, no hay una cultura de ahorro y cuidar el dinerito.
Las comunidades, están siendo víctimas de la mercadotecnia, que reciben sin cuestionamientos desde su televisión y redes sociales.
Antes se resentía menos la crisis porque había recursos naturales, ahora eso en estos tiempos se está acabando. Agréguele el fuerte golpe, debido a la política migratoria implementada en los Estados Unidos.
Esa política, hace se resiente en las mismas, debido a que ya no hay contrataciones y el alto costo de las visas.
Qué se debe de hacer? Retornar a la economía y la austeridad con la qué vivían nuestros abuelos, es decir, vivir con lo necesario, y no caer en la trampa del consumismo extremo. Se tienen que reactivar el cultivo de hortalizas para autoconsumo, para resistir esta inflación económica actual, dónde todo está muy caro.
Terminamos está pequeña reflexión con un pensamiento de Pepe Mujica, expresidente de Uruguay, dónde dice ” hoy el verdadero rico es aquel quién no necesita, y es pobre aquel que necesita mucho”.


