Por. Raúl Cruz Sebastián
De acuerdo a los estudios de la psicología, la violencia y quienes la ejercen son personas que están enfermas, esto quiere decir, que la sociedad que practica la violencia en todas sus modalidades, es porque esa sociedad o Comunidad no está bien, necesita ayuda.
El desempleo, y la violencia cómo su efecto, es una señal de malestar, es cómo un tumor, a punto de hacerse cáncer, así son toda sociedad en general que viven o sobreviven en esta crisis económica qué se padece en nuestros días.
En las Comunidades Indígenas, hay tres líneas, del cómo se llega está tendencia:
Primero: Es un asunto de transferencia generacional de familias, es decir, los hijos y nietos pueden seguir ese camino de cometer actos ilegales, y los de hoy ya se sofistican, sólo hay pocas excepciones.
Segundo: Algunos casos, de problemas económicas, o problemas de salud llevan a tomar esas malas decisiones, de dejarse influenciar por personas qué andan fuera de la ley, éste también puede ser un caso.
Tercero: Está última, esas personas quienes andan en eso, son quienes no aprovecharon las oportunidades, y así también han tomado malas decisiones, pero también lo hacen para llamar la atención y así también buscar reconocimiento por la sociedad, sembrando el miedo. En éste mismo, sentido están la gente desocupada, y no formada en principios y valores éticos y morales.
Aquí la exigencia, que dejen a paz a las personas, que día con día buscan trabajar en paz, para sacar adelante a sus familias. Personas y familias que no se meten con nadie, a ellos, son a los que se deben de salvaguardar y proteger.
Aquí el reto todavía es enorme de la educación y los trabajadores de la cultura para revertir está triste realidad social actual.


