Por. Fernanda Ramos Olguin
Muchas empresas se anticiparon a lo qué venía después de la pandemia, y construyeron estrategias no solo para resistir los embates, sino para buscar adaptarse a los nuevos cambios.
Nos queda claro qué lo que fue, en los 90s, hoy ya todo va cambiando, y esa realidad también ya no existe lamentablemente.
El Sindicato del Magisterio Michoacano, tal parece qué esto es lo qué no quieren aceptar, es una organización que tiene su razón de ser, y también vivió su mejor época, pero debe de entender que necesita actualizarse.
Todas las organizaciones sociales y empresariales, se están moviendo con la premisa filosófica, adelantarse, adaptarse y responder.
Adelantarse en construir estrategias, para qué los problemas no los tomen por sorpresa, así también Adaptarse, moverse y adaptarse con lo que existe, con lo que se cuenta actualmente, cómo una forma de mantenerse vigentes, por último sería el Responder, tener la capacidad de Responder, ante nuevas medidas qué afecten sus intereses tener con que estrategias salir a defenderse.
Los Sindicatos están cansados y gastados, por eso cómo recomendación es que los líderes deben de tener el tacto y los cálculos de no meter más en desgaste a sus gremios.
Poder de Base ya casi lleva al mes de plantón en el centro de Morelia, su dirigencia debe ser sería, responsable, y creativa, para tener buenas mesas de negociación, y con unas pliegos petitorios adecuados y reales, y así evitar en el desgaste innecesario de las maestras y maestros, esperemos que lleguen a buenos términos.


