Por: Fernanda Ramos Olguin
En cada época donde las administraciones gubernamentales estatales llegan, las aguas por naturaleza se agitan y se vuelven turbias.
La historia nos ha enseñado que todo ciudadano debe de estar al pendiente de estos procesos, dónde se eligen a los nuevos gobernadores, ya que las decisiones qué toman ellos, esto afecta a todos, y aún así no muestren interés por la política.
La práctica política no debe de ser una élite, sino que es de las mayorías, pero sobre todo de la clase trabajadora, todos tenemos el derecho de opinar y de hacer propuestas y presentarlas.
La política debe de caminar junto con la ética, ya que sin el segundo, la política se rige, con la ley de la jungla y eso ya no es un arte, sino que llega la violencia y eso a nadie nos conviene.
Por ello, hacemos la invitación desde nuestra trinchera ciudadana, a todos los equipos políticos y electorales de Michoacán a conducirse con mesura y profesionalismo, y sin apasionamientos.


